Cómo crear una buena contraseña

Hoy en día usamos Internet para prácticamente todo, mantener el contacto con nuestros familiares y amigos, realizar trámites, compras, documentarnos,… pero todos estos servicios tienen un punto en común, necesitan un usuario y contraseña para darnos acceso.
En la mayoría de ellos, el usuario es público de modo que no es realmente importante, sin embargo, la contraseña es lo que nos protege de los cibercriminales.

Por este motivo es vital elegir una contraseña adecuada y, a ser posible, única para cada uno de los servicios. De manera que, ante una brecha de seguridad, solo se vea expuesto un único servicio.

Así que vamos a ver unas sencillas claves que podemos seguir a la hora de generar nuestra propia constraseña.

Cosas a evitar

A veces recurrimos al recurso fácil: una fecha de cumpleaños, nombres de nuestras mascotas, nuestro equipo de fútbol… . Son cosas que recordamos con facilidad, pero que cualquier persona que investigue mínimamente sobre nosotros podría deducir, así que debemos evitar este tipo de contraseñas. Por cierto, añadir 123 al final/principio no vale.

Por otro lado, debemos evitar cualquier palabra que aparezca en un diccionario, aunque podemos usarlas como punto de partida para generar nuestra contraseña. Ver el apartado siguiente.

Cambiar las vocales por símbolos

Una técnica muy utilizada consiste en elegir una palabra y luego modificar las vocales por números o símbolos, de manera que siga siendo fácil de recordar y, al mismo tiempo, añada un plus de seguridad al introducir más símbolos con los que probar. Veamos algunos ejemplos:

A mí me gustan grandes

Cuanto más mejor así que, en lugar de utilizar una palabra, podemos utilizar una frase como base de nuestra contraseña y combinarla con el punto anterior para obtener una contraseña fácil de recordar, larga y compleja. Por ejemplo:

Y si lo combinamos con mayúsculas en cada inicio de palabra ya lo petamos:

Diferentes métodos de codificación

Cambiar las vocales por números no es la única opción, podemos utilizar otros mecanismos de codificación que nos permitan llegar a una buena contraseña. Lo importante es que seamos capaces de recordarla con relativa facilidad.
Por ejemplo podemos codificar una frase «Al Mal Tiempo Buena Cara» suprimiendo todas las vocales:

  • Frase codificada: LMlTmpBnCr

O bien, podemos sustituir solo algunas vocales y añadir guiones:

La debes elegir tú

Si una contraseña cumple con todos los puntos que hemos visto pero no la has generado tú, no vale. Esto se debe a que desconoces quién más la sabe. Por ejemplo, los routers ya disponen de una clave de WiFi por defecto que aparentemente es bastante compleja. Sin embargo, hoy en día se conoce cómo las elige el fabricante, de modo que se pude deducir con «facilidad».

Resumen

Busca una frase que aparezca en alguna serie, libro, disco, anuncio, etc que te haya resultado llamativa (será más fácil de recordar) y luego codifícala siguiendo el método que te resulte más sencillo y añada complejidad al resultado. Al principio puede parecer un poco complicado, pero a la segunda vez que lo apliques, verás como la recuerdas sin problemas.

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